
Amanece la ciudad bajo un cielo gris.
Maullido lastimero. La calle silenciosa y un sólo quejido, el del gato solo entre las paredes de su territorio.
Que los gatos no tienen amo, que tienen territorio. Pero él tiene hambre.
Por la calle pasea alguien con un perro.
- Bolk, ¿qué te sucede?
El perro está inquieto, levanta sus orejas, ...
Se pone en alerta.
Algo sucede.
Empieza a ladrar y mira hacia una ventana, al final de la calle.
El perro se mueve, reclama a su amo.
Se le suelta para que de alguna manera oriente.
Un gato con sus patitas agarradas a una ventana, mirando a la calle.
Se le ve nervioso, encrespado, furibundo.
Es llanto o es rabia.
Una página de literatura felina.
LEYES GATUNAS
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