
Los gatos en el tejado oyen su lamento.
-¿Es que no hay nadie que calle ese gato?
Se encienden luces.
Cuanto griterio.
La gente discute.
Nuestro gatito, triste.
Pasan, por la calle, servicios nocturnos, de recogidas diversas.
Nuestro gatito llorando con maullido desgarrante.
La gente se queja.
-¿Es que no hay nadie que calle ese gato?
La noche se alarga, la luna entristece.
El pobre gatito, sólo y triste.
2 comentarios:
No te pongas triste, mi lindo gatito, que la luna te mece.
Duerme angel mio que la luna mece tu cuna.
Excelente...Monica Mucci
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